La diferencia de edad entre los miembros de una pareja.

La diferencia de edad entre los miembros de una pareja ¿bueno o malo?

Índice
  1. La diferencia de edad entre los miembros de una pareja ¿bueno o malo?
  2. La regla de la mitad de tu edad más siete
  3. Diferencias de edad comunes entre las parejas
    1. Efectos de las grandes diferencias de edad en la relación
    2. Diferencias de edad aceptables para las parejas
  4. Conclusión

El dicho dice que el amor no tiene edad y es cierto. De hecho, no se conocen los mecanismos por los cuales una persona se enamora de otra. Los científicos han especulado con toda clase de posibilidades, químicas como las feromonas, psicológicas y una larga lista que no voy a enumerar aquí, pero lo cierto es que el amor continúa siendo un misterio.

Hay personas que se enamoran en una primera instancia por el físico atractivo del otro/a, otras no ven al físico sino a la persona. He conocido personas de ambos sexos que, en un principio eran heterosexuales y se han enamorado de una persona de su mismo sexo sin que ellos/as mismos/as lo comprendan. Me han dicho, me enamorado de la persona, por azar tiene el mismo que sexo que yo, así que toca adaptarse. Es un claro ejemplo de que los mecanismos del amor o son múltiples y variados o son completamente desconocidos.

Así que no es de extrañar que la edad tampoco sea un factor decisivo a la hora de enamorarse, nadie está exento de enamorarse de una persona más mayor o más joven que él.

En principio, esto no debería representar un problema, pero lo cierto es que hay varios problemas a considerar. En principio, está el de tema del juicio que la sociedad hace a tales parejas, pero, además, hay que contemplar los problemas cotidianos y, a largo plazo, que puedan presentarse, como las diferencias generacionales, los propósitos de futuro como los hijos, por ejemplo y la calidad de vida que le espera a cada cual, en un futuro, pasando por el posible tema de los celos.

Cuando se trata de relaciones, la diferencia de edad entre los miembros de la pareja puede desempeñar un papel importante en su dinámica. En particular, cuando la chica es más joven que el chico, puede crear problemas relacionados con la desigualdad y las diferencias en los objetivos y experiencias vitales.

Sin embargo, el tema de las diferencias de edad en las relaciones es complejo y polifacético, y hay muchos factores a tener en cuenta.

En este artículo exploraré las diferencias de edad habituales entre las parejas, los efectos de las grandes diferencias de edad en la relación y lo que constituye una diferencia de edad aceptable. También presentaré la regla de la mitad de tu edad más siete, una pauta popular para determinar la edad mínima de una pareja. Al final de este artículo, comprenderás mejor cómo pueden influir las diferencias de edad en las relaciones y cómo afrontarlas con éxito.

La regla de la mitad de tu edad más siete

Para establecer una diferencia de edad adecuada entre la pareja, puede emplearse la regla de la mitad de tu edad más siete. Esta regla sugiere dividir por dos la edad de una persona y sumarle siete para establecer una edad mínima para la pareja. Por ejemplo, alguien de 30 años tendría una pareja de 22 años o más (30 dividido por 2 más 7). Esta regla es sólo una sugerencia para la aceptación social, y no debe garantizar el éxito de una relación.

Aunque una gran diferencia de edad puede plantear problemas en una relación, la regla de la mitad de tu edad más siete puede ayudar a moderarlos. Al especificar una edad mínima para la pareja, esta regla puede evitar discrepancias de edad extremas que podrían dar lugar a problemas como objetivos vitales, experiencias e intereses opuestos. Esta regla no es absoluta, ya que las parejas pueden tener preferencias y opiniones distintas sobre lo que constituye una diferencia de edad aceptable.

Los estudios han demostrado que las parejas con una diferencia de edad menor tienen más posibilidades de éxito. No obstante, la regla de la mitad de tu edad más siete puede ayudar a las personas que no están seguras de cuál es la diferencia de edad adecuada en su relación. En última instancia, corresponde a la pareja decidir qué les conviene más y ser sinceros respecto a sus expectativas y preocupaciones en relación con la diferencia de edad. Teniendo en cuenta la regla de la mitad de tu edad más siete y otros factores que podrían afectar a la relación, las parejas pueden esforzarse por construir un vínculo fuerte y sano.

Diferencias de edad comunes entre las parejas

Emparejarse con unos años de diferencia de edad no es una anomalía, pero ¿cuánto se considera común?

Los estudios han revelado que la diferencia de edad más típica entre las parejas es de dos a tres años. Esta diferencia no suele ser lo bastante considerable como para causar problemas importantes, ya que permite a las parejas compartir aspiraciones y objetivos similares. Sin embargo, a medida que aumenta la diferencia de edad, también aumentan los problemas a los que puede enfrentarse una pareja, como parejas con mucha diferencia.

En segundo lugar, se sitúa una diferencia de edad de cinco años. Aunque sigue siendo bastante común, esta diferencia de edad puede provocar algunas dificultades en la relación. Dos personas con esta diferencia de edad podrían tener prioridades y objetivos opuestos, lo que crearía peleas si no se gestionan adecuadamente. En la otra cara de la moneda, algunas parejas con una separación de cinco años han experimentado mayores tasas de éxito, lo que implica que la diferencia de edad no es tan importante como la capacidad de colaborar juntos como dúo.

Cuanta mayor sea la diferencia de edad, más dificultades puede encontrar una pareja. Las parejas con más de diez años de disparidad pueden encontrarse en etapas vitales completamente distintas, con intereses, experiencias y enfoques diferentes. Es vital que las parejas se comuniquen con franqueza y competencia para superar cualquier obstáculo, especialmente cuando se trata de parejas con mucha diferencia. En última instancia, cada relación es única y lo que funciona para una pareja de amantes puede no funcionar para otra.

Efectos de las grandes diferencias de edad en la relación

En las relaciones en las que existe una gran diferencia de edad, pueden sentirse varios impactos. Uno de los más notables es la divergencia de objetivos y experiencias vitales. Una pareja más joven puede concentrarse en hacer carrera y adquirir conocimientos, mientras que una mayor puede estar más preocupada por asegurar la estabilidad y planificar la jubilación.

Estas discrepancias pueden ser fuente de tensiones y desacuerdos, sobre todo si la pareja no ha discutido sus objetivos y visiones de la relación.

Por lo tanto, es crucial comunicarse, comprometerse y encontrar puntos en común. La regla mitad siete es una herramienta beneficiosa para decidir si una relación con una diferencia de edad significativa es adecuada. No obstante, deben tenerse en cuenta otros factores, como los objetivos y valores personales.

Además, una gran diferencia de edad también puede afectar a los intereses y aficiones. La pareja mayor puede tener referencias culturales y gustos diferentes, lo que puede suponer un reto a la hora de compartir actividades y actos sociales. Para superarlo, la comunicación y la flexibilidad son vitales, así como explorar juntos nuevos intereses y esfuerzos, y encontrar formas de incorporar las preferencias de cada uno a las actividades compartidas. En última instancia, el éxito de una relación con un gran contraste de edad depende de la capacidad de la pareja para superar estos problemas y colaborar para crear una unión fuerte y gratificante.

Diferencias de edad aceptables para las parejas

Cuando se trata de establecer una diferencia de edad aceptable entre los miembros de la pareja, no existe una respuesta única. Las parejas pueden preferir una diferencia mayor o menor, pero está comúnmente aceptado que una disparidad sustancial puede provocar conflictos relacionados con las ambiciones vitales, las etapas de la vida y las aficiones.

Es esencial que las parejas entablen una comunicación abierta sobre sus expectativas y aprensiones para garantizar que están en la misma página respecto a su relación. Además, es vital tener en cuenta las ramificaciones legales de las diferencias de edad, sobre todo cuando uno de los miembros de la pareja es menor de edad. En última instancia, la aceptabilidad de una diferencia de edad la deciden las personas implicadas y sus circunstancias específicas.

A la hora de determinar una diferencia de edad adecuada entre los miembros de la pareja, hay varios factores que pueden entrar en juego. Entre ellos pueden estar las normas culturales, los valores personales y las etapas de la vida. Por ejemplo, algunas culturas pueden dar más importancia a las diferencias de edad y estatus en las relaciones, mientras que otras pueden dar prioridad a la compatibilidad y a las creencias compartidas.

Además, las personas pueden tener preferencias distintas en cuanto a la edad de su pareja en función de sus propias experiencias vitales y objetivos. Al final, lo que se considera una diferencia de edad aceptable es subjetivo y depende de las personas implicadas. Es esencial que los miembros de la pareja hablen con franqueza de sus expectativas y límites para asegurarse de que ambos se sienten cómodos con la disparidad de edad en su relación.

En cualquier caso, la gente no entiende muy bien la diferencia de edad entre los miembros de la pareja.

Pero, los problemas reales a los que se enfrenta una pareja con una gran diferencia de edad, si hay amor, no es la sociedad, que para eso estamos en el siglo XXI. El mayor problema es conjugar los intereses de dos generaciones diferentes, con madurez diferente y con formas diferentes de ver la vida.  Y, en ese tema poco importa si el chico o la chica es mayor o menor.

En parejas con una pequeña diferencia de edad, vamos a decir hasta cinco años, apenas se van a notar las diferencias. Los recuerdos de su infancia como series de televisión, canciones, etc. van a ser prácticamente los mismos. Los temas de los que se suele tener opinión desde la adolescencia pueden o no ser los mismos, pero serán sobre los mismos acontecimientos. De la misma forma estarán más o menos al mismo nivel en cuestión de educación, del uso de las actuales tecnologías y de la forma de vida.

Sin embargo, cuando las diferencias son muy grandes esto no es así. Los temas de que hablar pueden ser escasos o limitarse a la actualidad, ya que los acontecimientos de la infancia y juventud de ambos serán muy diferentes y, por supuesto, las vivencias. Esto puede dificultar la convivencia ya que, además de compartir, cama, casa y facturas, las parejas deben tener temas de conversación y aficiones comunes.

Por otro lado, existe también algo muy importante a considerar y es que, el mayor de la pareja, si ésta continúa, será anciano antes que el otro y su energía disminuirá. Esto trae consigo dos obstáculos a vencer: uno que el todavía joven puede seguir teniendo ganas de salir o hacer otras actividades que el otro no sea capaz de seguir o que uno se tenga que convertir en el enfermero o enfermera del otro. Un obstáculo que solo se puede superar gracias al amor y la generosidad del más joven.

Y el punto final, pero no menos importante es de los hijos. Este es un tema peliagudo porque pueden presentarse varios escenarios:

  1. Que ninguno de los dos tenga hijos:

Si el hombre es mayor que la mujer, éste puede estar en disposición de concebir hijos si así lo desean. Si la mujer es mayor que el hombre y, sobre todo, si ha entrado en la menopausia, esto va a ser imposible. Quedará, por supuesto el tema de la adopción, pero ya sabemos que eso no está al alcance de todo el mundo. Por eso, éste es un tema que se debería plantear enseguida cuando la pareja ve que la relación va en serio.

  1. Que uno de los dos tenga hijos y el otro no:

Si el que tiene hijos es el más joven es posible que el más mayor se conforme con los hijos de su pareja, pero si es el más mayor la cosa puede cambiar, sobre todo si el joven quiere vivir la experiencia de ser padre o madre. La pregunta, entonces es. ¿va a ser el que ya tiene hijos lo suficientemente generoso para darle al otro lo que él tiene, pero el otro aún no ha tenido?

  1. Que los dos tengan hijos:

Esta es la situación ideal, ya que ambos han cumplido con esa expectativa y pueden desear o no tener otros hijos en común.

En cualquier caso, se necesita mucho amor y comprensión para que una pareja con una gran diferencia de edad funcione y las cuestiones que aquí se plantean deberían ser un tema a tratar en una etapa bastante temprana de la relación a fin de ponerse de acuerdo y que no surjan los problemas cuando sea inevitable que uno de los dos haga daño al otro.

Conclusión

En conclusión, la diferencia de edad entre los miembros de una pareja puede ser un problema difícil, pero no insuperable, que requiere comprensión, esfuerzo y comunicación. La regla de la mitad de tu edad más siete establece una edad mínima para la pareja, y las diferencias de edad habituales entre las parejas pueden causar distintos niveles de dificultades.

Las grandes diferencias de edad pueden afectar a los objetivos vitales, las experiencias y los intereses, pero no existe un consenso claro sobre lo que constituye una diferencia de edad aceptable. En última instancia, el éxito de una relación depende de varios factores que van más allá de la edad, como la confianza, el respeto y la compatibilidad. Por tanto, las parejas deben evaluar su situación y tomar decisiones informadas basadas en sus propias circunstancias y necesidades.

A pesar de todo, yo quiero creer y enviar el mensaje de que, cuando hay amor de verdad, la edad no tiene mayor importancia si se hacen pactos y se respetan.

Rosalia

Psicóloga Gestalt, Hipnóloga y Coach de pareja. 40 años ayudando a personas a encontrar su pareja ideal y como llevar su relación hacia una estabilidad duradera.

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